Denys, de 4 años, junto su madre, Nataliia, es otra de las familias que llegaron procedentes de Ucrania el pasado 18 de marzo. Ellos son de Poltava, de una pequeña ciudad al lado de Bakumivka, relativamente cerca de Járkov y no muy lejos de Mariúpol.

El 19 de febrero Denys empezó a encontrarse muy mal. Le hicieron muchas analíticas que enviaron a Kiiv. El 21 de febrero ya tenía los resultados de las pruebas. Le diagnosticaron una leucemia y decidieron ingresar a Denys en un hospital de Poltava, su municipio. En esta fase de inicio de una leucemia es importante comenzar el tratamiento lo antes posible, y lo pudo hacer el 23 de febrero. Pero al día siguiente estalló la guerra.

La familia Maksakov y Barcelona

En seguida comenzaron los bombardeos fuertes en Mariúpol. La doctora de Denys les informó que empezaban a evacuar a los pacientes oncológicos y todo fue todo muy rápido. En pocos días tenían preparado el circuito de salida. Primero irían en autobús hasta Lviv y luego en tren hasta Polonia. Al final de este viaje de salida de su país supieron que los trasladarían en avión hasta Barcelona.

Denys fue uno de los niños de todo el grupo que llegaba a Barcelona que requería ingreso directo. Una ambulancia del Servicio de Emergencias Médicas le esperaba en las escaleras del avión, junto con un intérprete, que les acompañó en las primeras horas a Barcelona, en la llegada a una nueva ciudad y el ingreso a un hospital diferente, muy lejos de casa.

Han pasado los dos primeros meses en Barcelona encerrados en una habitación del hospital de Sant Pau, acompañados por todo el equipo de profesionales de Sant Pau y de la Fundación Villavecchia. Nadia, la madre de un niño que fue atendido también en este hospital hace un tiempo, ha sido una gran aliada. Deseaba poder ayudar y lo ha podido hacer: ha estado siempre con ellos, ayudando en las traducciones, acompañando y facilitando espacios de juego y descanso a ambos.

El pasado sábado 21 de mayo, madre e hijo por fin pudieron ver las calles de nuestra ciudad. A Denys le han dado el alta hospitalaria después de haber finalizado 2 protocolos de tratamiento.

Están alojados y compartiendo piso con otra familia ucraniana en uno de los alojamientos de acogida de la Fundación Enriqueta Villavecchia. Denys debe permanecer muy cerca del hospital ya que todavía está en fase tratamiento médico intenso. Por ello, es necesario que siga ingresando a menudo.

En el piso de acogida de la Fundación conviven dos familias con las mismas circunstancias: vienen de muy lejos, huyendo de una guerra y luchando contra el cáncer infantil.

Nataliia, como todas las madres desplazadas, tiene el corazón dividido, está contenta de estar en Barcelona y que Denys esté siendo tratado en el que considera uno de los mejores hospitales del mundo.

Pero quiere volver a su casa lo antes posible, cuando el tratamiento y la guerra lo permitan, ya que allí les espera toda su familia, especialmente su marido que es quien está cuidando de su otro hijo, un pequeño de 3 años.

Necesitamos y necesitaremos ayuda para desplegar el operativo de acogida y alojamiento durante el tiempo que dure el tratamiento. La mejor manera de ayudarnos es a través de donativos económicos, que nos permitirán financiar recursos y materiales, según las necesidades.

Muchas gracias a todos y todas. Estamos y están en un sitio seguro y juntos somos Imparables.